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  • María del Carmen López-García

Teletrabajo, beneficio“colateral” del COVID-19

Aunque había mucha resistencia en algunas empresas para aceptar al teletrabajo, también llamado “home office”, la pandemia lo volvió obligatorio.


Después de este periodo de prueba, y valoradas sus ventajas, esta modalidad ya es considerada como una opción que puede generar mayor productividad a las empresas y satisfacción laboral, a los empleados.


Antes de la pandemia, se refiere que, en México existían 2.6 millones de empleados laborando desde su domicilio, superados en América Latina, sólo por Brasil que contaba con 12 millones de empleados en esa modalidad. Actualmente, se calcula que el 73% de las empresas latinoamericanas ha adoptado al teletrabajo. Sin embargo, este crecimiento no se ha dado a la par que la inversión para el mismo pues sólo el 27% de las organizaciones invirtieron en telecomunicaciones o tecnología. Tampoco existe el marco normativo para este tipo de trabajo, considerándose a Colombia como el país más avanzado en el tema, en la Región de las Américas (Banco Internacional de Desarrollo, 2019).



En cuanto a las ventajas del teletrabajo que se perciben a nivel mundial, la encuesta Cigna 2020, realizada en China, Hong Kong, Singapur, España, Tailandia, Emiratos Árabes Unidos, Reino Unido y Estados Unidos, encuentra que el 76 - 80%, lo refiere favorable, ya que permite la movilidad de horarios, y el 64%, opina que simplifica las conexiones con sus compañeros.

Como desventaja, el 59% comenta que trabajan más horas pues su jornada laboral nunca termina. En general, las repercusiones observadas para empresa y trabajadores, se pueden agrupar en tres rubros:




1. Productividad. La cual depende del tipo de administración. El teletrabajo debe estar planeado conforme al cumplimiento de metas y objetivos en fechas acordadas. Para ello se debe ofrecer apoyo y motivación; y realizar supervisión constante para valorar avances. Esto puede hacerse, asimismo de manera virtual y en caso, necesario, con alguna reunión presencial.


Ante todo, es importante romper los mitos de que en casa “no se trabaja” y de que sólo es posible que una persona trabaje si se encuentra en un espacio vigilado, con entradas y salidas controladas por checador.

Por otra parte, y aunque resulta evidente, debemos recordar que no todos los trabajos son susceptibles de hacerse a distancia. Tampoco todos los trabajadores tienen el perfil y entorno necesario para realizarlo.

Es necesario invertir: considerar que, aunque ya no sea necesario rentar grandes espacios para oficinas, si lo es, comprar computadoras y muebles ergonómicos, y contratar internet para que los trabajadores realicen desde sus domicilios el trabajo en condiciones óptimas.

También, la fase de integración al trabajo, adquiere gran relevancia en esta modalidad: se debe instruir al trabajador sobre sus funciones, actividades y tiempos de entrega con precisión. Y debe concientizársele de que a pesar de que se encuentra laborando sólo, forma parte de un equipo con objetivos en común.


2. Organización del trabajo. El teletrabajo ofrece como ventaja el poder elegir el tiempo y lugar en que se trabaja. Brinda flexibilidad. Por ejemplo, a las mujeres con doble jornada laboral, da la oportunidad de atender a su familia sin tener que cumplir un horario fijo; y a los discapacitados, la facilidad para realizar sus funciones sin necesidad de desplazarse y ubicarse en lugares de trabajo no habilitados.

Sin embargo, también tiene la desventaja de no poner límites para la jornada laboral, creando en los trabajadores, la percepción de estar trabajando todo el tiempo, como refieren los encuestados por Cigna (2020), lo cual puede repercutir en la salud de los empleados y su satisfacción laboral.

3. Balance vida personal y trabajo. En el teletrabajo, este equilibrio se facilita por la flexibilidad del horario ya mencionada, sin embargo, también se favorece el que se rompan los límites entre la esfera laboral y la personal, lo cual puede llegar a generar conflicto y estrés.

En esta pandemia, es común que las esferas familiar y laboral se traslapen, llegando a situaciones extremas en personas que tienen hijos menores, a los cuales deben cuidar y apoyar en sus labores escolares, a la vez que trabajan.


Sin embargo, como se comentó en un principio, estamos viviendo una situación de pandemia en la que el teletrabajo, no fue una opción, sino la única alternativa.

Esta temporada de confinamiento obligatorio, se ha convertido en una prueba piloto para el mismo, resultado de la cual, se valoran sus múltiples ventajas tanto para la empresa como para los trabajadores. Estas, resultan innegables para el trabajo de oficina, más aún, con los avances tecnológicos que cada día son más sofisticados, todo lo cual nos lleva a considerar que la situación que actualmente vivimos no es transitoria, sino el primer momento de una transición.


Referencias: -Banco Interamericano de Desarrollo. (2019) El futuro del Trabajo en America Latina y el Caribe. https://www.iadb.org/es/trabajo-y-pensiones/el-futuro-del-trabajo-en-america- latina-y-el-caribe Cigna. (2019). COVID-19.
-Global impact study. https://www.cignaglobal.com/static/pdf/global%20version%20-%20cigna%20 covid-19%20global%20imapct%20study%20-%20report.pdf

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